¡Hola!
Hace algún tiempo, a partir de una experiencia a través de la meditación, escribí en uno de mis cuadernos acerca del Alma. Se trata de un tema especial para mí pues, en distintos momentos del camino espiritual, he sentido su inmensidad y también su abstracción; tenía la sensación de no saber cómo explicar aquello que veía o sentía sobre ella. Hoy me adentro en el Alma, siento que son más necesarios que nunca la introspección, e indagar en la profundidad del ser, la conexión con nuestro Maestro interior.
Espero que te guste. Gracias… ¡y un fuerte abrazo!

«Si tan solo contemplaras tu alma (el reflejo absolutamente perfecto de Dios dentro de ti),
¡comprobarías que todos tus deseos son satisfechos!»
Paramahansa Yogananda, Donde brilla la Luz.
El Alma, criatura soñada por el Padre Celestial, nos manifiesta en cada aliento, la verdad que habita en cada uno de nosotros: somos un fractal de esa Fuente de Amor, un pedacito suyo, que desde ella nos hace partícipes de la Creación.
El Alma, contiene los códigos lumínicos del Padre Celestial, la Llama Viva, frecuencia vibracional que existe en nuestro interior y se manifiesta a través del Ser. En el Alma llevamos algo muy especial, digno de ser protegido y también, mostrado cuando sea preciso: ella contiene nuestra verdadera realidad espiritual, etérica, multidimensional, además de creativa y amorosa. Nada, ni nadie, puede apartarnos de esa Llama Viva. Nadie puede entrar en el Alma, excepto el Padre. Él, con dulzura, alimentará el discernimiento, con su cálida luz, iluminará el sendero interior de cada ser para experimentar la vida.
Fuente infinita de amor eterno, el Alma, guarda cada experiencia del Ser para pulir y evolucionar nuestro recorrido etérico por las diferentes esferas dimensionales y de conciencia que vamos atravesando. Así, poco a poco, descubrimos los aspectos de nuestra Alma, sus particularidades.

Crecemos en la verdad y en el profundo conocimiento del Alma. Somos parte del Todo y estamos conectados con la Creación.
El nombre del Alma es sagrado. Debe emplearse con respeto y amor. Nacemos del Padre Celestial con él. La esencia energética de cada ser está recogida en su propio nombre, que contiene su vibración, origen y capacidades o dones. Cada nombre es único, jamás existirán dos iguales.
En la Creación, solo se pronuncia cuando es necesario. Aquí en la Tierra, en nuestra configuración física, no es posible verbalizarlo o escribirlo tal y como es, porque la materia distorsiona lo etéreo. Cada nombre es, en esencia, una faceta del Padre.
El nombre de cada Alma contiene el Conocimiento absoluto, cristalizado en una vibración que designa a una criatura. Es perfecto, nuestra Alma se reconoce en su nombre y de él derivan otros, que también nos definen y sirven para presentarnos a lo largo de nuestra existencia.
Finalmente, avanzamos hacia el Amor Puro en nuestro Camino eterno a través de la vida, porque todos los caminos conducen a Él.

En ese avance, crecemos, maduramos y nos convertimos en Maestros de diversas artes espirituales, gracias a nuestra propia experiencia, para nutrirnos y alimentar a otros con ella.
La misión de vida, contenida en el Alma, se simplifica en SER, existir con conciencia desde el amor. Todos los actos que provienen del Alma son, en origen, del Padre Celestial y vuelven a Él enriquecidos con nuestra experiencia y aprendizaje.
Algún día, nuestra Alma sentirá que es hora de volver al Padre y cerrando nuestros asuntos, nos despediremos de la Familia Espiritual, acudiendo a esa llamada interior. Nos elevaremos para integrarnos en la Unidad absoluta, formando parte, desde ese momento, del océano infinito de amor y conciencia que es. Y el ciclo de la Vida continuará girando, en perpetuo movimiento.
Ahora toca sentir el Alma, acudir a ella para abrirnos a la información que contiene para nosotros. Es el momento de tomar conciencia de su presencia y, así, no sentirnos nunca más solos. Debemos permitirle que actúe en libertad y confianza absoluta de saber que, esta existencia en la Tierra, es solo un mínimo instante en el cómputo general de nuestra vida como Almas en la Creación.

«Era, a través del amor, como todos procuraban entender el Universo desde el comienzo de los tiempos.»
Paulo Coelho, Brida.
Hasta aquí esta breve explicación de cómo siento qué es el Alma, cómo estamos conectados con el Padre Celestial a través de ella y cómo realiza su recorrido por la existencia.
La próxima semana continuaré mi periplo por Atlántida y ampliaré el estudio sobre el origen de nuestra querida Tierra.
¡Abrazos!…os deseo una feliz semana.
Blog Despertar de Conciencia. Mª José Vázquez Uceda
4 comentarios en «ALMA»
Precioso Maria José! Mi gran agradecimiento hacia tí!!
Gracias Elena por tu sensibilidad y cariño. ¡Un fuerte abrazo!💕😊
Muchas gracias. Hermoso.
¡¡Gracias Mirna por tus palabras!! ¡Un fuerte abrazo!😍🙌