
POR FIN, LA TIERRA
Sabíamos que el momento se acercaba. Pronto podríamos bajar a la Tierra y comenzar allí nuestra labor de observación, acompañarla en su evolución. En el océano todo se había calmado. Los volcanes, apenas vaciaban lava en sus aguas. La tierra, más serena, había comenzado a dar frutos. Veíamos florecer la vida, sembrada en la era




