Familia

En la penumbra de un lugar sin espacio ni tiempo lo percibía todo. Me estaba preparando para venir a esta vida presente. Había alguien junto a mí, un hermano del Alma que me aconsejaba. Él y yo nos encontraríamos en esta vida llegado el momento (ocurrió a los pocos meses de mi despertar).

Me sentía algo preocupada por volver a la Tierra. Había cantidad de cosas que debía afrontar en esta vida, iba a ser un reto para mí Alma, también para mi persona. Tuve que pedir un permiso especial para ello. Mis Maestros, Familia y Hermanos Espirituales confiaban en mí, me apoyaban.

Esta encarnación es un reto para la Humanidad. Los cambios están siendo de tal envergadura que hemos perdido la noción del mundo que conocimos en nuestra infancia, con respecto del mundo tal y como es ahora. Somos valientes por haber venido, por el rol que nos toca vivir, nada es sencillo aquí.

Con la perspectiva del conocimiento y el discernimiento, la existencia es más sencilla. Conocemos nuestros dones y capacidades y hacemos uso de ellos continuamente, los desarrollamos. También conocemos nuestros límites y los abrazamos para integrarlos. En ese entorno nuestra alma decide venir a la Tierra para continuar con la evolución que necesita. No es fácil organizar una nueva encarnación y requiere de mucho amor y ternura. También se necesita contar con la Familia.

Al planificar nuestra vida en la Tierra, tenemos en cuenta a los seres afines de nuestro clan, asignándose el papel o rol cada uno según lo que el Alma necesita experimentar y ofreciendo una experiencia al resto pues todos necesitamos pulirnos, crecer.

Nuestra base en el mundo espiritual es la familia. Ellos son los que nos acompañan, enseñan, sostienen desde que nacemos del Padre-Madre Celestial. Son nuestro Hogar. Avanzamos, experimentamos y existimos juntos. Lo que haga un miembro del clan familiar repercutirá en el resto.

Hay relaciones en la Creación que unen y hermanan Almas. Aunque pertenezcan a familias espirituales, dimensiones o esferas de conciencia distintas, se atraen por afinidad. Experimentar estas relaciones enriquece y desde el respeto a la individualidad y a la máxima expresión del Amor, todas las Almas las disfrutan. Son lo que denominamos Almas gemelas, Hermanos o Amigos del Alma. Todos vienen a mostrarnos las distintas facetas del Amor.

En una charla que imparto desde hace años, explico la importancia de la familia espiritual en nuestra existencia, los vínculos con nuestros hermanos del Alma y cómo nos traemos esas relaciones a la Tierra (1).

Hace años casi al principio de mi despertar, sentí de pronto la necesidad, incluso el anhelo de estar junto a mi familia espiritual.

Al cabo de un tiempo, una noche tuve una experiencia a través de un sueño lúcido.

Amo mi vida en la Tierra. A pesar del caos, los problemas y de todo lo demás, me siento muy feliz de haber venido. En mi despertar entendí el objeto de esta encarnación, lo abracé.

Aun así a veces, mi Alma siente el deseo de volver a casa. Reencontrarse.

El Hogar de mi familia es blanco, diáfano. Rodeado de una naturaleza sutil, llena de brillantes colores. Una cascada de agua cristalina cae sobre un pequeño lago circundado de rocas, verde césped y pequeñas flores amarillas y blancas.

A través de la meditación profunda, puedo volver allí.

Tengo una gran familia espiritual y terrenal, acogedora, amorosa y bella. Ellos me aportan seguridad y confianza tanto en el cielo como aquí, en la Tierra.

En cada dimensión, existen distintas familias con similares características y frecuencia vibratoria, también comparten dones y capacidades. Dentro de cada familia, los clanes familiares son únicos, son grupos de seres que crecen y experimentan juntos. Se potencian entre sí, se ayudan a crecer desde el Amor y el respeto más profundos.

Estamos rodeados de personas que nos aman y acompañan en la vida. Incluso cuando encontramos a alguna persona que nos lo pone difícil, es muy posible que pertenezca a nuestro Clan familiar, que sea muy cercano a nosotros y por confianza plena, hayamos delegado en él o ella algún aprendizaje importante para nuestra Alma.

El Alma viajera necesita un refugio donde reposar…y sabemos encontrar el Amor allá donde vamos.


  1. Registros Akáshicos: Nuestras relaciones a través del tiempo
La ternura del Amor Infinito.

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María José Vázquez

Y acompaño a personas que se encuentran en un Despertar de Conciencia

Mi misión es ayudarte a desarrollar tus capacidades, amplificar tu propio conocimiento y comprensión sobre la Vida a través de los Registros Akáshicos, Terapia Fractal

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